{"id":45,"date":"2009-10-02T16:54:09","date_gmt":"2009-10-02T16:54:09","guid":{"rendered":"http:\/\/jcgalvan.wordpress.com\/?p=45"},"modified":"2009-10-02T16:54:09","modified_gmt":"2009-10-02T16:54:09","slug":"principios-juridicos-en-la-proteccion-de-datos-deber-de-secreto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.abogadovillarrobledo.com\/?p=45","title":{"rendered":"Principios jur\u00eddicos en la protecci\u00f3n de datos: deber de secreto"},"content":{"rendered":"<p>El art\u00edculo 10 de la LOPD, que regula el deber de secreto en el tratamiento de los datos de car\u00e1cter personal, es otro de los pilares b\u00e1sicos de la protecci\u00f3n de datos. Como ya hab\u00edamos apuntado, la protecci\u00f3n implica seguridad. Pues bien, en la gran mayor\u00eda de los casos, la seguridad implica adem\u00e1s secreto.<\/p>\n<p>Durante el tratamiento de ficheros y datos, el deber de secreto tiene que ser una constante cuyo cumplimiento es m\u00e1s una obligaci\u00f3n de \u201cquienes intervengan en cualquier fase del tratamiento\u201d, es decir, del personal que trabaja d\u00eda a d\u00eda con esos datos, que de los propios responsables o titulares del fichero.<\/p>\n<p><strong>\u25aa Art. 10: <\/strong><em>El responsable del fichero y quienes intervengan en cualquier fase del tratamiento de los datos de car\u00e1cter personal esten obligados al secreto profesional respecto de los mismos y al deber de guardarlos, obligaciones que subsistir\u00e1n aun despu\u00e9s de finalizar sus relaciones con el titular del fichero o, en su caso, con el responsable del mismo.<\/em><\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>Procedimiento N\u00ba PS\/00374\/2008. <\/strong>Los hechos enjuiciados en este procedimiento se desarrollan en el \u00e1mbito laboral\/sindical, extremadamente propicio a la vulneraci\u00f3n del derecho a la protecci\u00f3n de datos debido principalmente a las reticencias e intereses contrapuestos que hay en juego (en muchas ocasiones se publican datos sensibles, bien por sindicatos, bien por parte del empresario, como represalia a conductas contrarias a los intereses de cada uno).<\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left:30px;\"><em>El <strong>deber de secreto profesional que incumbe a los responsables de los ficheros y a todos aquellos que intervengan en cualquier fase del tratamiento de los datos de car\u00e1cter personal<\/strong>, recogido en el art\u00edculo 10 de la LOPD, comporta su <strong>obligaci\u00f3n de no revelar ni dar a conocer su contenido<\/strong>, as\u00ed como \u201c<strong>deber de guardarlos<\/strong>\u201d. Contin\u00faa dicho art\u00edculo a\u00f1adiendo:\u201c<strong>obligaciones que<\/strong><\/em><strong><em> subsistir\u00e1n a\u00fan despu\u00e9s de finalizar sus relaciones con el titular del fichero o, en su caso, con el responsable del mismo<\/em><\/strong><em>\u201d. Este deber es una exigencia elemental y anterior al propio reconocimiento del derecho fundamental a la libertad inform\u00e1tica, a que se refiere la Sentencia del Tribunal Constitucional 292\/2000, de 30 de noviembre, y por lo que ahora interesa, <strong>comporta que los datos tratados no pueden ser conocidos por ninguna persona o entidad ajena fuera de los casos autorizados por la Ley, pues en eso consiste, precisamente, el secreto.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><strong><em>Este deber de sigilo resulta esencial en la sociedad contempor\u00e1nea, cada vez m\u00e1s compleja, en las que los avances de la t\u00e9cnica sit\u00faan a la persona en zonas de riesgo para la protecci\u00f3n de los derechos fundamentales<\/em><\/strong><em>, como el derecho a la protecci\u00f3n de los datos personales, que recoge <strong>el art\u00edculo 18.4 de la Constituci\u00f3n Espa\u00f1ola. En efecto, este precepto contiene un \u201cinstituto de garant\u00eda de los derechos de los ciudadanos que, adem\u00e1s, es en s\u00ed mismo un derecho o libertad fundamental, el derecho a la libertad frente a las potenciales agresiones a la dignidad y a la libertad de la persona provenientes de un uso ileg\u00edtimo del tratamiento mecanizado de datos<\/strong>\u201d (Sentencia del Tribunal Constitucional 292\/2000). Este derecho fundamental a la protecci\u00f3n de datos persigue garantizar a la persona un poder de control sobre sus datos personales, sobre su uso y destino que impida que se produzcan situaciones atentatorias de la dignidad de la persona.<\/em><\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>Procedimiento N\u00ba PS\/00336\/2008. <\/strong>Otro supuesto muy com\u00fan de vulneraci\u00f3n del deber de secreto se produce en las comunicaciones de deudas. En estos casos los acreedores no tienen inconveniente en hacer sabedores de esas deudas, con nombres y apellidos, a personas ajenas a la relaci\u00f3n contractual.<\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left:30px;\"><em>Se imputa en el presente expediente a la entidad  Urban\u00edstica Colaboradora de conservaci\u00f3n de la Urbanizaci\u00f3n \u201cSan Miguel\u201d, de N\u00e1quera, y subsidiariamente, a la Comunidad de Propietarios Urbanizaci\u00f3n \u201cSan Miguel \u201cde N\u00e1quera, el hecho de haber vulnerado el art\u00edculo 10 de la LOPD, al publicar en espacio de acceso p\u00fablico no solo con posibilidad de acceso de los propietarios sino de terceros, una relaci\u00f3n con 33 deudores\u2026<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left:30px;\"><em>El <strong>deber de secreto tiene como finalidad evitar que, por parte de quienes est\u00e1n en contacto con los datos personales almacenados en ficheros, se realicen filtraciones de los datos no consentidas por los titulares de los mismos<\/strong>. As\u00ed el Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha declarado en su Sentencia n\u00ba 361, de 19\/07\/2001: \u201c<strong>El deber de guardar secreto del art\u00edculo 10 queda definido por el car\u00e1cter personal del dato integrado en el fichero, de cuyo secreto s\u00f3lo tiene facultad de disposici\u00f3n el sujeto afectado<\/strong>, pues no en vano el derecho a la intimidad es un derecho individual y no colectivo. Por ello es igualmente il\u00edcita la comunicaci\u00f3n a cualquier tercero, con independencia de la relaci\u00f3n que mantenga con \u00e9l la persona a que se refiera la informaci\u00f3n (&#8230;)\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p>Estas dos resoluciones nos dan las notas b\u00e1sicas sobre las que hay que interpretar el art\u00edculo 10 LOPD. Por un lado <strong>se trata de un deber<\/strong>, <strong>un deber que como hemos dicho incumbe tanto al responsable del fichero como a cualquier persona que intervenga en el proceso de tratamiento<\/strong>. Este deber se configura como una obligaci\u00f3n de no hacer, de no revelar el contenido del dato de car\u00e1cter personal. Por otro lado, <strong>estamos ante un derecho del propio interesado o afectado<\/strong>, que dimana del art\u00edculo 18 de la CE, derecho que persigue garantizar a la persona un poder de disposici\u00f3n y control sobre sus datos, sobre su uso y destino que impida cualquier atentado contra la dignidad de la persona (su honor, intimidad y propia imagen).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El art\u00edculo 10 de la LOPD, que regula el deber de secreto en el tratamiento de los datos de car\u00e1cter personal, es otro de los pilares b\u00e1sicos de la protecci\u00f3n de datos. Como ya hab\u00edamos apuntado, la protecci\u00f3n implica seguridad. Pues bien, en la gran mayor\u00eda de los casos, la seguridad implica adem\u00e1s secreto. 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